RETÓRICA GUERRERA
Lord West: “Las Falkland deben ser defendidas o se acaba el juego”
El comunicado emitido este martes (31/01) por la Cancillería Argentina cayó en saco roto londinense. Por un lado se ratificó en el Parlamento Británico la eventual autodeterminación de los Kelpers. Por otro, el príncipe William de Windsor ya esta en camino con su traje de “conquistador”. Y por ultimo, se confirma el envío del HMS Dauntless a las Islas Malvinas para evitar una invasión. De nada parece servir la diplomacia "patotera".
HMS Dauntless.
CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24). De poco parece haber servido el comunicado emitido ayer (31/01) por la Cancillería Argentina mediante el cual “Argentina rechaza el intento británico de militarizar un conflicto sobre el cual las Naciones Unidas ya se han expedido en numerosas ocasiones y han indicado que ambas naciones deben resolver en negociaciones bilaterales” ante la confirmación del envío del destructor Dauntless a Malvinas.
Además, Londres anunció hoy (1/02) la llegada a las Malvinas del príncipe William y el próximo envío a las islas del HMS Dauntless, el destructor más moderno de la Marina Real británica. En este orden, el viceministro de Relaciones Exteriores británico, Jeremy Browne declaró que ‘la soberanía de las islas no es negociable‘ y afirmó que se seguirán ‘los pasos necesarios para garantizar la seguridad‘ del archipiélago.
El Gobierno argentino dijo que el príncipe William “llega a las islas Malvinas como miembro de las fuerzas armadas de su país y por lo tanto el pueblo argentino lamenta que el heredero real arribe a suelo patrio con el uniforme del conquistador y no con la sabiduría del estadista que trabaja al servicio de la paz y el diálogo entre las naciones”, señala la nota oficial.
El comunicado oficial recuerda que Argentina es un miembro “activo” de las misiones de paz de la ONU. “No hay soldados argentinos en ningún conflicto bélico. Por el contrario, son reconocidos por su rol como enviados de las Naciones Unidas como herramienta de pacificación”, aseguró la Cancillería.
En este sentido, el Gobierno señaló que el Reino Unido es un miembro permanente del Consejo de Seguridad de la ONU y que “su insistencia en rechazarlas resoluciones del máximo organismo mundial lo coloca entre los países que, al desoír sus recomendaciones, debilitan el accionar de la diplomacia y aumentan el riesgo de más guerras”.
Sin embargo, el buen lector podrá discernir que lo que antecede no es en efecto buena diplomacia, sino más bien patoterismo. La diplomacia implica rebajar tensiones, no subirlas. Implica negociaciones y acercamientos, no declaraciones que si bien denuncian la violencia, no hacen sino ejercerla.
