El impuesto, que habría generado alrededor de US$ 400 millones en ingresos en 2011, busca instar a firmas de exploración mar adentro a que operen más en tierra, principalmente en energía ecológica, dijo el Gobierno en un proyecto. "Tenemos una de las más ambiciosas metas de políticas ambientales del mundo y ahora intensificaremos los esfuerzos", dijo el miércoles el primer ministro noruego, Jens Stoltenberg.