1980: ejecutivo de 40 años, 1,98 m, atlético, con traje y corbata, conoce a veinteañero entusiasta con pinta de hippie. El primero es Jay Elliot, recién salido de IBM. El segundo es Steve Jobs, el incipiente visionario que se convertiría en gurú de la manzana mordida y padre de lo 'user friendly'. Un encuentro fortuito, en la época en que Apple comenzaba su carrera hacia la cima de la informática. Elliot escribió su tributo al espíritu emprendedor y la creatividad desbordante de su colega Jobs. Aquí el prólogo del libro que editó Aguilar.